Como dice el propio
titulo, es así como muchas veces me siento cuando trato con alguien el tema de
los niños, de la educación (aunque aún no sea madre), de la crianza...siento que
me miran como diciendo ''a esta tia se le ha ido la olla, no sabe lo que dice'',
''cuando tenga hijos...sabrá lo que es bueno''. No, no tengo hijos pero por mi
oficio estoy rodeada de niños. Y no, no pienso que los niños sean unos tiranos
ni que nos toman el pelo. No pienso todo eso que un gran % de la sociedad lo
piensa.
Todos hemos sido
niños, y creo que no nos hubiese gustado que pensasen eso de nosotros. Un niño
no es malo, ni está en este mundo para jorobarnos, un niño no se levanta y
piensa ''voy a fastidiar a mis padres y voy a hacer tal ta y tal''. A diferencia
de muchos adultos, los niños son los seres más inocentes y puros que existen.
Aunque, por circustancias de la vida, la inocencia se les va cada vez más rápido
y aprenden muchas conductas de nosotros (buenas y malas).
Me siento rara cuando
afirmo sin ninguna duda que un cachete a tiempo no es ni educativo, ni
pedagógico y que no sirve para nada (solo para descargar nuestra rabia contra
él/ella), me siento rara cuando digo que no es lógico dejar llorar a un niño
para que ''aprendan a dormir de un tirón'', cuando digo y afirmo que en la
mayoría de paises se practica el colecho (dormir con los hijos en la misma cama
o una cuna pegada a la cama familiar) y me miran con cara rara, cuando digo que
las guarderías solo sirven para dejar a los niños porque los padres tienen que
trabajar y nadie me entiende, cuando digo que X niño sigue tomando pecho a los 3
años y me miran como pensando ''¡qué locura!''.
¿Por qué todo lo
natural se ve anti-natural? si nos paramos a pensar nos daremos cuenta de esta
afirmación
Muchas veces me siento como
un perro verde, y me da que aún no he empezado en este camino jeje
No hay comentarios:
Publicar un comentario